Cambio el tono del blog, no sé si momentánemamente o durara más... Pero creo que la ocasión lo merece.

Europa ha aprobado la "directiva de la vergüenza". Ahora, gracias a nuestros eurodiputados, somos todos un poco menos humanos. Si esto es Europa, no lo quiero. No quiero pertenecer a una organización supranacional que crea ciudadanos de segunda. Y menos cuando los derechos de los seres humanos se pierden según dónde hayas nacido.

Pongamonos en situación. Eres ciudadano subsahariano, por ejemplo, has cruzado medio África jugandote la vida, cruzas el mar mediterráneo en una patera o saltando la vaya de Melilla llegas a Europa, vives durante meses en la calle, trabajas en lo que no quieren trabajar los europeos, englosas las listas de la economía sumerguida... Todo ello, no lo has hecho por probar suerte o conocer mundo, si no porque en tu país no hay dónde trabajar, ni qué comer, posiblemente también haya una guerra, políticos corruptos, un país ahogado por la deuda externa, etc, etc... Bueno, pues si estás en esa situcación, en la que te habrá sido complicado conseguir papeles puesto que nadie te da un contrato que te facilite los trámites, podrás ser detenido durante 18 meses como internamiento previo a la repatrición, una vez expulsado (para que usar la palabra repatriación) no podrás pisar la "maravillosa" UE en 5 años,... Y si encima eres menor, podrás ser entregado a cualquier tutor, no es necesario que sea ningún familiar tuyo. Sabeis lo que se supones este último punto? que si por ejemplo eres marroquí, te entregaran a la policía. Lo que te supone cárcel asegurada, puesto que en el vecino país, emigrar es delito.

Gracias a dios, esta directiva no será efectiva ni en Irlanda ni en Reino Unido. En España sí, si hasta los socialistas han votado a favor...

Tras conocer los frutos de las "cabezas pensantes" de Europa, prefiero no ser europea. Aunque siempre me quedará la opción de mudarme a Dublín o Londres, por ejemplo.